Arquitectura vernácula en Zimbabue II. La misión.

Si el mes pasado hablé de la vivienda autoconstruida en la provincia septentrional de Matabeleland, Zimbabue, en esta entrada quiero hablar de cómo se forman las misiones religiosas, en este caso católicas, en las zonas más pobres del país, en lo que allí se llama el "forest", el bosque.

Misión en Binga.

Como ya vimos en la entrada anterior sobre este tema, el bosque es en realidad una planicie muy seca, con grandes extensiones de sabana y zonas boscosas, caracterizadas por una gran cantidad de arbustos y unos pocos árboles. Una zona pobre, en la que la población ha estado tradicionalmente diseminada, pero gracias a los esfuerzos de los misioneros católicos y de otras confesiones, se van concentrando al rededor de misiones y colegios, formando comunidades, que con el paso del tiempo se han convertido en pueblos y ciudades. 

En el mapa de más abajo se dibuja la diócesis católica de Hwange, que ocupa más o menos la misma superficie que el Distrito administrativo de Hwange, uno de los siete distritos que conforman la provincia de Matabeleland North y de donde serán todas las fotografías de esta entrada.

 
Mapa realizado por Agustín Moreno Muguruza (Fuente)

Para entender el proceso de formación de las misiones, primero hay que hablar del clima, que es un factor determinante en esta zona. La única época en la que los ríos llevan agua, a excepción de los más grandes, es en los meses de octubre a marzo; el resto del año no cae una sola gota de agua, por lo que los pozos se convierten en un punto de atracción de la población, que en muchos casos deben andar varias horas para poder conseguir agua. Es por ello que el acceso al agua es fundamental y un elemento prioritario de cara a establecer una misión.

Mujeres llevando agua del pozo a sus casas.

El proceso de creación de una misión empieza cuando un grupo de familias solicita a la diócesis correspondiente que se establezca una comunidad de religiosos en la zona para atender física y espiritualmente a sus habitantes. 

Una vez conseguido el beneplácito del jefe tribal y del gobierno, propietario de todas las tierras de esta zona, se manda a grupo de misioneros a la zona para comenzar con la misión, que comienza con una pequeña vivienda, una iglesia y un pozo, que con el tiempo y según vaya creciendo la comunidad, se irán añadiendo edificios, para usos comunitarios, como cursos, seminarios, lugares de reunión y celebración de fiestas... puesto que la misión se conforma como el centro cultural del entorno, el sitio donde los vecinos no sólo van a rezar, sino que asisten a cursos sobre salud, higiene, oficios, talleres de lectura y por supuesto, para conseguir agua para sus casas.

Así pues, alrededor de la misión, se van asentando diferentes familias, que con el tiempo solicitan al gobierno el permiso para construir una escuela, que puede ser pública o privada y reducir así el tiempo que tardan sus hijos en ir al colegio, que por lo general puede llegar a ser de un par de horas. Es por ello que en algunas escuelas se dispone de bicicletas para que los niños que viven más lejos les sea más fácil llegar a clase.

La escuela se construye cerca del pozo de la misión, para facilitar el acceso al agua de los estudiantes, pero con el tiempo se construirá otro pozo exclusivo para la escuela, como ya hablaré en otra entrada dedicada a las escuelas de primaria y secundaria.

Esquema de una misión

El esquema inicial de la misión es el descrito en el croquis de arriba: una casa principal, que con el tiempo y si la misión crece, se construirán varias más para alojar a los misioneros que estén trabajando ahí y para los que estén de paso o vayan a dar cursos. Junto a esta casa hay generalmente se levanta una pequeña construcción cuadrangular, que puede estar pegada a la casa o ser exenta, que sirve como lavadero y zona de secado de la ropa. 

En otra parte del conjunto y separado por una valla, se encuentra la iglesia, que en un primer momento es muy sencilla, de planta rectangular con muros de carga de ladrillo que soportan una estructura de madera y cubierta de planchas metálicas, pero con el paso del tiempo, al crecer la misión, es sustituida por una nueva con algo más de originalidad (he conocido misioneros que han diseñado y construido más de 50 iglesias), quedando el antiguo edificio de la iglesia como salón de actos o sala de reuniones de la comunidad.

Por último, se encuentra el huerto y un gallinero, imprescindibles ambos para tratar de conseguir la autosuficiencia y si se administra bien, incluso poder conseguir fondos con la venta de huevos y hortalizas.

En algunos casos, hay una pequeña construcción rectangular con una chimenea en un lado, que es la casa de baños primitiva, donde hay una serie de inodoros que descargan a una fosa séptica, construcción que veremos también en todas las escuelas.


EDIFICACIONES
Si analizamos cada elemento que compone la misión, debemos empezar por la casa principal. La construcción es de ladrillo, colocado sobre un zuncho perimetral de hormigón armado y una cubierta de chapa, soportada por una estructura que puede ser de madera o metálica con un alero de  unos 50 cm. que protege el muro de las salpicaduras del agua de la lluvia.

El interior de la casa dispone de una primera estancia que sirve de salón y de comedor y desde el cual se accede a los dormitorios, al baño y a la cocina, que también suele tener una salida al exterior. A partir de este esquema y de acuerdo con la capacidad de la misión, puede haber más o menos dormitorios y más baños.

En  primer plano la zona de lavado de ropa

En casos de misiones más grandes, las que acogen niños, por ser orfanatos y las que funcionan como seminarios, se acaban construyendo diferentes edificios con diseños más específicos, como dormitorios o grandes comedores, que consisten en edificios rectangulares con una cocina propia y un gran salón, que también se usan como zonas de reunión de los vecinos.

Un esquema que vi reflejado bastantes veces como casa de invitados es el que sigue: una construcción de una planta en forma de "L", con tres dormitorios, cada uno con su baño propio, dos de ellos abriendo a un porche delantero y un tercero abriendo a la parte trasera. Para terminar, en el palo corto de esa "L" dibujada en planta, una estancia más, que se utiliza usualmente como despacho.


En la foto de más abajo se ve este tipo de construcción en la misión de Dandanda. Se puede apreciar también algo común a todas las construcciones existentes en las misiones: la acera perimetral a cada edificio, que junto con el alero de la cubierta sirve para alejar el agua de la fachada en época de lluvias.


En la foto de abajo se ve un edificio destinado a dormitorios en la misión de Jotscholo. Esta construcción tiene 12 dormitorios en el centro y dos zonas de baños a cada lado. Los baños disponen de un depósito de agua caliente mediante dos colectores solares instalados sobre la cubierta, que dan servicio cada uno a cuatro duchas y cuatro lavabos y que se completan con cuatro inodoros. Estos baños tienen un acceso a la zona de lavado de ropa, que vemos a la izquierda del edificio, en la foto.

La cubierta se prolonga en la fachada frontal para servir de porche.



POZO
Como hemos visto anteriormente el pozo es la pieza clave de todo el conjunto y elemento vital, puesto que fuera de las ciudades no existe nada parecido a una canalización de agua. Estos pozos llegan a profundidades de 90 metros para encontrar el agua, que por lo general tiene un sabor agradable .

El agua del pozo no es de uso exclusivo de la misión, sino que está en una zona acotada y separada del resto para que pueda ser usada por todo aquel que lo necesite.


En la foto de más arriba vemos un pozo activado manualmente, pero cada vez más se ven pozos con bombas que funcionan con motores diésel y con paneles solares. La siguiente foto muestra la instalación de unos paneles solares aportados por la ONG Amigos de Zimbabwe en España que darán servicio al hospital de Karyangwe y en particular servirán para sustituir la vieja bomba diésel del pozo por una eléctrica, alimentada en parte por estos paneles. De esta forma el hospital podrá poder seguir funcionando independientemente del abastecimiento eléctrico, en un país que sufre cortes diarios de energía que suelen durar días.


HUERTO
Otro elemento indispensable en toda misión es el huerto, que ayuda a conseguir cierta autosuficiencia, algo muy importante si pensamos que en los lugares donde se levanta una misión no existen tiendas ni buenas carreteras, todo eso llegará años más tarde y si la comunidad es exitosa y consigue atraer a la población diseminada por el bosque.

Huerto de la misión de Jtscholo

Así pues, vemos cómo el agente urbanizador de esta zona de Zimbabwe son las misiones religiosas, que sirven como aglutinador de la población entorno a un hito: un pozo.

A partir del pozo los misioneros crean una suerte de centro cívico con una iglesia, que sirve tanto como centro religioso como social y que atrae a la gente a reunirse en torno a él. Este aumento y concentración de población permite la creación de un colegio, que atrae a más población, lo que hace  que se vayan estableciendo en la vera de los caminos diferentes tiendas y comercios en un proceso que con el tiempo, acaba formando un pueblo.